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miércoles, 6 de abril de 2016

OPERACIÓN "DEJARSE DE CHUPAR EL DEDO" CON JEFA INDIA

Jefa India se chupa el dedo...




Nació chupándoselo y aunque los primeros meses conseguíamos engañarla con el chupete, a partir del séptimo decidió que ella no quería chupete, que a ella le gustaba más el dedo. Tampoco le hemos dado mucha importancia nunca. Gran Jefe también se lo chupaba y cuando fue más mayorcito lo dejó de hacer. Pero últimamente era una pasada. Estaba todo el día con el dedo en la boca y muchas veces no jugaba o hablaba por chupárselo. Además en el cole pasaba algo parecido y encima, al chupárselo, se relajaba tanto que se evadía. En este punto Gran Jefe y yo tenemos nuestras discrepancias. Él dice que se lo chupa porque está cansada y que el cansancio es lo que la distrae. Yo pienso lo contrario, que al chuparse el dedo, se relaja tanto que se evade.

Cuando era más pequeña nos hablaron de ponerle un guante, o algún líquido que supiera mal. Los dos pensamos que no era necesario, que era algo madurativo y que dejaría de hacerlo. Pero, como os he dicho antes, últimamente fue a más y además interfería en el día a día. Así es que empecé a preocuparme. Yo más que Gran Jefe que piensa que dejará de chupárselo por sí sola.

En el cole, su profe también empezó a notar que se lo chupaba más, junto con otros comportamientos, como estar más ñoña o más llorona (que mis Indios son muy llorones los tres, como la madre). Así es que nos llamó para una tutoría, a ver si en casa estaba pasando lo mismo. Y sí, en casa también ha habido un pequeño retroceso. No le damos importancia porque creemos que son pequeñas llamadas de atención. Pequeña India está muy salada y empieza a interactuar mucho con sus hermanos. Jefe Indio es más mayor y entiende que es un bebé, que a la gente le hace mucha gracia,... pero Jefa India aún no tiene ese pensamiento lógico y bastante bien lo lleva, que adora a su hermana y no para de jugar con ella. Pero ya se sabe, la "pelusilla" es la "pelusilla" y un poco hay.




Así es que en ello estamos, intentando que poco a poco deje de chuparse el dedo. Y la verdad es que va fenomenal. En el colegio ya no se lo chupa y en casa casi tampoco, le cuesta un poco más a última hora, cuando ya está cansada y con sueño, pero ahora ella es consciente y en cuanto se lo recuerdas se lo saca de la boca. Y es que Jefa India es muy muy lista y en cuanto vio que estábamos preocupados por el tema fue consciente. También le vamos dando puntos diarios si no se lo chupa, a cambio de unas buenas vacaciones. Ella dice que en Ibiza, como el año pasado. Me da a mí que en Ibiza va a ser un poco difícil porque andamos algo "achuchados" pero algo planearemos seguro.

Y tendrá su premio consiga o no dejárselo de chupar porque Gran Jefe y yo somos muy conscientes de que está haciendo un gran esfuerzo y eso es lo importante.

A veces me planteo si hicimos bien dejándolo pasar cuando era más pequeña. Es la famosa "culpabilidad". Me planteo una y otra vez que si la lactancia materna hubiera funcionado con ella quizá no se lo hubiera chupado, porque Pequeña India también se lo chupaba pero en cuanto fue un poco más mayor se dio cuenta de que la "teta" le gustaba mucho más. También pienso que debí insistir más en que cogiera el chupete. Ya sabéis, es cosa de madre echarnos la culpa de todo, pero no lo puedo evitar.

También me pregunto si estamos haciendo bien en forzarla a que deje de hacerlo, con puntos y promesas. A veces la maternidad es un asco. Pero bueno, esta es la decisión que hemos tomado y ahí seguimos ayudándola a que deje de hacerlo y como ella está respondiendo muy bien estamos aprovechando el momento.

En cuanto al resto de comportamientos, ahí seguimos, ayudándola a que encuentre su lugar en casa, haciéndola ver que es hermana mayor y que ella es muy importante en esta familia. Últimamente llora mucho y aunque a veces nos desespera, intentamos entender qué es lo que la está pasando. Y de momento vamos mejor. Eso sí, de vez en cuando tenemos que cargarnos de paciencia y no sólo con ella, porque todos tenemos lo nuestro.

Y a vosotros, ¿os ha pasado? ¿vuestros niños se chupaban el dedo? ¿alguna recomendación?

Gracias por leerme.

viernes, 1 de abril de 2016

10 COSAS QUE ME VUELVEN LOCA DE PEQUEÑA INDIA

Hace dos semanas y algo que no paso por aquí pero estoy liada con las prácticas (preparando la memoria para entregarla nada más terminar). Además los niños han tenido las vacaciones de Semana Santa y ha sido imposible encontrar un rato para escribir.

El caso es que estoy de vuelta y ¡con las pilas cargadas! Ya os conté las 10 cosas que me vuelven loca de Jefe Indio y las 10 cosas que adoro de Jefa India así es que voy a por mí pequeñaja.

1. Me vuelve loca que venga corriendo a darme un abrazo cuando me ve. Es esa inocencia, ese amor en estado puro en el que tú eres el centro de su Universo. Sé que algún día no será así, que algún día su mundo no seré yo, así es que disfruto cada momento de estos, que por desgracia pasan muy rápido...

2. Me encanta cuando se hace entender. Dice muy poquitas palabras pero es tan expresiva que solemos entenderle todo.

3. Me derrito cuando me da un beso con sonido, ese "Mua" me vuelve loca. Más que besos son lametazos pero me encantan igualmente.

4. Disfruto cuando se ríe a carcajadas. ¿Hay algo más bonito y más sincero que la risa de un bebé?


5. Me encanta verla comer solita y de todo, que quiera comer lo mismo que sus hermanos, que sea una más en las comidas y en las cenas. ¡Y eso que le acaba de salir su primer diente! Pero yo creo que me gusta más por esto, me deja alucinada como se busca la vida para masticar sin ningún diente. Pero mis tres Indios son así, los tres han empezado a andar y a comer sólido antes de que asomara el primer diente.




6. Me gusta que me pida teta, diciendo algo así como "eta" y bajándome la camiseta. Como ya he dicho antes se hace entender fenomenal y para esto no iba a ser menos... Y que juegue al "Cucú Tras" mientras mama. Es algo tan especial entre nosotras, es nuestro momento.




7. Me parto de la risa cuando juega al escondite con sus hermanos, corriendo como una loca por la casa y haciendo que les da sustos a los Jefes Indios.


8. Alucino cuando veo que imita a Jefa India jugando, que duerme a las muñecas o hace que los muñecos hablan entre ellos. Me parece increíble que tan pequeña tenga ese juego tan bonito.


9. Muero de amor cuando abraza a sus hermanos. Sobran las palabras.


10. O cuando ve a su padre y va corriendo hacia él con los brazos abiertos y diciendo "Papá, Papá". Me la podría comer a besos. Es tan bonita.


Gracias por leerme.

jueves, 10 de marzo de 2016

10 COSAS QUE ADORO DE JEFA INDIA

Ya os conté en el post anterior las diez cosas que adoro de mi Mayor. Pero para mis niñas también tengo, claro.

Mi Jefa India me tiene enamorada y de verdad, que ahora mismo me cuesta mucho elegir diez cosas sólo porque está en una edad tan bonita, en esa en la que empiezan a sentirse algo independientes y cada vez ves mejor cómo se va forjando su carácter. Venga, voy a intentar seleccionar diez cosas:

1. Esa picardía que tiene, como sabe meterse a la gente en el bolsillo. Al principio parece tímida pero una vez que ha cogido confianza ¡qué se prepare el que tenga en frente! 

2. Su risa, tan contagiosa... Oírla riéndose es una delicia. De hecho, mientras lo escribo me la estoy imaginando y me sonrío. Ainssss ¡ojalá pudiera detenerse el tiempo!


3. La imaginación que tiene. Ella no necesita juguetes para nada, dale un par de rollos de papel higiénico que enseguida los convierte en un papá y una mamá o dos elefantes o dos leones. Puede tirarse horas jugando ella solita con cualquier cosa, inventándose unas historias dignas de Premio Nobel de Literatura.

4. Su pelo rizado, indomable como ella. Me gusta porque creo que es un fiel reflejo de su personalidad. No hay forma de cogerle una coleta sin que cada mechón quede para un lado distinto. Peinarla es una tortura pero en el fondo me encanta que su pelo sea así.




5. Cuando se pone mimosa y se acurruca conmigo y me dice: "Mamá, te quiero mucho, de aquí a la luna y vuelta y vuelta y vuelta hasta el infinito". Y yo muero de amor y haya hecho lo que haya hecho (si es que ha hecho algo porque es más buena que el pan) se me olvida. Porque momentos así son los que se te quedan grabados.

6. Que remolonee por las mañana y se tape con el edredón porque le molesta la luz cuando la despierto. Que me obligue a despertarla a besos. Que si nadie la despierta sea capaz de dormir doce horas del tirón (ya podrían ser así los otros dos Indios, jijijiji).

7. El arte que tiene para todo. Como baila, como habla, como pincha a su hermano. Y es que mi Mediana es una artista y lo es hasta para llorar. Que a "teatrillos " no la gana nadie, ni su madre, que soy yo, y que siempre he tenido fama de "teatrera".

8. Lo presumida que es. Donde esté un buen vestido de princesa o una falda con mucho vuelo que se quite lo demás. Y que no falten las diademas y los complementos y si estamos en casa de los abuelos no puede faltar un buen pinta labios. Que conste que yo no me maquillo jamás pero nos ha salido así.





9. Verla cuidar a Pequeña India, que juegue con ella, escucharla hablar con tanto amor de su hermana con otras personas me vuelve loca. Los besos y abrazos que le da. Tengo grabado en mi memoria el día que vinieron a casa cuando nació Pequeña India como nos quedamos dormidas las tres abrazadas.


10. La admiración y el amor por su hermano. Verla tan atenta a todo lo que él hace. Que le pida que le lea un cuento, que le enseñe las letras o que le escriba palabras. Y es que ella disfruta pinchándole pero prefiere jugar con él. Es ese amor incondicional por los hermanos. Tú puedes enfadarte con él pero que nadie diga nada malo de tu hermano que ahí estarás tú para defenderle a capa y espada.


Pues nada más Jefa India, que si algún día lees esto, cuando seas más mayor que sepas que "te quiero de aquí a la luna, y vuelta". 

martes, 1 de marzo de 2016

ELEGIR COLEGIO EN 2º DE EDUCACIÓN INFANTIL

He decidido sumarme al Carnaval de Blogs de Madresfera sobre la elección del colegio. Ya lo tengo más que olvidado, mis dos mayores ya están escolarizados y la pequeña, lógicamente, dentro de un par de años irá al cole de sus hermanos (muy mala suerte tendríamos que tener para que no fuera así. Pero recuerdo que fueron unos meses tensos y de incertidumbre.

Mi problema no fue al empezar en 1º de Educación Infantil, en tres años. Vivíamos por aquel entonces (parece que han pasado siglos, pero tan sólo hace tres años, jijijiji) en un pueblo de la sierra de Madrid y Jefe Indio iba a una Escuela Infantil de la Comunidad de Madrid, con la que directamente obtenían plaza en el Colegio Público del pueblo. Así es que no hubo ningún problema. Tan sólo tuvimos que hacer la matrícula en Junio y punto.


Lo difícil fue al año siguiente, ya que por motivos laborales nos tuvimos que mudar a Madrid capital. Y por lo tanto, debíamos cambiar a Jefe Indio de colegio ya que no era una opción hacer 100 Km diarios para seguir yendo al mismo colegio y tampoco nos ataba nada más a la sierra (aparte de la calidad de vida) que nuestro trabajo. Yo me había quedado en paro hacía unos meses y mi marido emprendió un negocio en Madrid. Aquí tenemos a la familia y amigos, así es que la única opción era mudarnos y cambiar al mayor de cole.

Entrar en 4 años es difícil porque las plazas generalmente están cubiertas, ya que el ciclo ya está empezado. Además buscábamos un colegio cercano y donde pudieran estar el mayor número de años posibles. Tampoco queríamos un nivel altísimo, donde los niños no pudieran ser niños, queríamos un cole normal donde nuestros hijos se divirtieran y lo pasaran en grande. Pero claro, tampoco teníamos mucho donde elegir, pues como he dicho antes la mayoría de los colegios no ofertaban plazas en 4 años (2º de Educación Infantil).

Una vez vistas nuestras opciones nos quedaban dos colegios, los dos concertados. Uno estaba en frente de nuestra casa y tenían ,si no recuerdo mal, una plaza para entrar en el curso de Jefe Indio. Este cole tenía todos los niveles, hasta 2º de Bachillerato. El otro estaba al lado de casa de mis padres, a unos 5 minutos en coche y era mi antiguo colegio, del que la verdad, guardo unos recuerdos estupendos. Tenían tres plazas para 4 años, ya que algunos niños se habían marchado a sus países de origen a mitad de curso (estábamos en plena crisis). Además en este último tenía un punto más asegurado por ser antigua alumna. Aquí no tenían el Bachillerato, así es que los niños salían en 4º de la ESO.

Los dos nos gustaban pero al final elegimos mi antiguo colegio. Estas son las razones:



- En mi cole me aseguraba estar la primera de la lista.

- En todas las etapas se trabaja por proyectos y no haciendo fichas sin ningún sentido.

- En Matemáticas usan un método que me parece genial y no las típicas "mates" de toda la vida.

- Es bilingüe.

- Si conseguía encontrar un trabajo, mis padres estaban al lado para echar una mano si hacía falta.

- Mi hijo conocía a un niño (hijo de una amiga mía) y así la adaptación sería algo más fácil.

- Es un colegio pequeño, donde todos se conocen.


Cuando ya echamos la solicitud me quedé tranquila, porque si había tres plazas y Jefe Indio estaba el primero de la lista no habría problema, ¿no?. Pues no fue así, 2+2 a veces no son 4 y resulta que en las listas provisionales no salió admitido, ni él ni nadie más. Resulta que la Comisión de Escolarización quería igualar el número de niños en los colegios de la zona, así es que no les permitían cubrir esas plazas. En el cole se portaron realmente bien y me ayudaron a poner una reclamación. Aún así tampoco hubo ningún admitido en la lista definitiva. ¡Qué agobio me entró!

Cuando ya estaba empezando a mirar otras opciones recibí una llamada del colegio. ¡Jefe Indio estaba admitido! Al final les permitieron cubrir esas tres plazas. A la semana siguiente hicimos la matrícula y ahí respiré tranquila y comencé a disfrutar del verano. Y es que no se pueden poner las cosas tan difíciles para escoger cole. Se que si no hubiera sido éste, habría sido otro colegio y seguro que me hubiera gustado también. Pero en esos momentos se pasa realmente mal. Por suerte, con Jefa India no tuve ningún problema y espero que con Pequeña India tampoco.

Hoy tres años después estoy encantada con la elección del colegio. El método de aprendizaje me gusta y mis hijos se lo pasan genial. Todos los días tienen algo nuevo y vienen encantado. Jefe Indio ya ha empezado primaria y aún así casi no hay deberes y siguen aprendiendo jugando. Después nos mudamos otra vez de casa y el cole nos pilla algo más lejos. En frente tenemos uno público y a veces pienso que nos sería muy cómodo que vinieran a éste pero estoy tan contenta con el suyo que me da miedo equivocarme cambiándoles aquí.

Y vosotros, ¿ya habéis decidido?

Gracias por leerme.


lunes, 29 de febrero de 2016

FRASES QUE NO SOPORTO QUE LES DIGAN A MIS HIJOS

¿No habéis tenido la sensación alguna vez de ser raras? Aún sabiendo que no estás loca ni nada por el estilo... Yo a veces alucino con las barbaridades que se les dicen a los niños. Bueno, no voy a generalizar, con las barbaridades que les dicen algunas personas a los niños. No lo había pensado tan fríamente nunca. Me molestaba en el momento pero luego no volvía a pensar en ello, pero es que lo de este fin de semana ha sido mucho. Y yo se que no se lo dicen con mala intención, pero es que de verdad, para conseguir la igualdad de verdad hay que superar todas estas cosas y los adultos tenemos en nuestras manos que la siguiente generación sea la que lo consiga.

Pues mi enfado empieza cuando el sábado le dicen a mi hijo mayor, y no solo una vez, sino varias:

- No pidas las cosas llorando como si fueras una niña. Que los niños no lloran.

Pero ¿estamos locos o qué? Los hombres también lloran y llorar no es malo. Y hay niñas que no lloran porque tienen otro carácter. Y llorar no es malo. La cantidad de mentiras que hay en esa frase. Y un niño de 6 años es como una esponja. Y yo quiero que mi hijo llore, sienta y que mis hijas también pero no por ser niñas o niños, sino por ser seres humanos. Es que estoy harta de tanto machismo. Y no, no quiero que mi hijo piense que las mujeres son débiles o que los hombres no pueden llorar.

Pero esta no es la única perlita, hubo más.

- Los niños no juegan con muñecas ni las niñas al fútbol.

¿Y esta tontería? Sí, Jefe Indio adora el fútbol pero Jefa India no es que haya jugado especialmente con muñecas. Nació rodeada de coches que es lo que le gustaba a su hermano en esa época. Y jugó con coches y con animales y también con las muñecas que había por casa de su hermano. Y es verdad que Jefa India ahora juega mucho con muñecas. Pero es que hay un bebé (o ha habido, que Pequeña India ya tiene un año) y ella es muy de juego simbólico, así es que está todo el día cambiándole el pañal a sus muñecas, dándoles teta y bañándolas. Pero Jefe Indio se apunta al juego muchas veces y las pasea en el carro, las portea, las duerme en brazos y las cambia el pañal también. Y no hay nada de malo en jugar a ser padres, así van practicando para dentro de muchos años. De hecho, hoy ha subido una vecina a casa y los tres estaban jugando al Pin&Pon tan contentos.



Lo que no hemos podido conseguir es que Jefa India juegue al fútbol pero es que ella es muy tranquila y de momento el deporte no le va mucho. Prefiere la danza y ahora lleva un tiempo diciendo que quiere aprender a patinar.

Y hubo muchas otras pero dan para otro post. Casi todas en relación con su hermana pequeña.

- No llores como tu hermanita que es un bebé.

- Que mal se porta vuestra hermanita que llora mucho.

- Vuestra hermanita es una plasta.

Y me voy a reservar algunas joyitas que me da vergüenza hasta escribir. Total que  acabé hasta las narices de escuchar tonterías.

Así es que en cuanto llegamos a casa me encargué de decirles cómo son las cosas de verdad. Que tanto niños como niñas pueden llorar, que hay muchas mujeres futbolistas y que los niños pueden jugar con muñecas y ser unos papás estupendos. ¡Ah! Y que los bebés lloran porque no saben expresarse de otra forma.

Gracias por leerme.

jueves, 25 de febrero de 2016

10 COSAS QUE ME VUELVEN LOCA DE JEFE INDIO

Adoro a mis hijos, a los tres (supongo que como todas las madres) pero en los días malos, de cansancio y desesperación, cuando ya están en la cama y he descansado en el sofá un rato y les tapo al irme a la cama, me vienen a la cabeza esas pequeñas cosas que me vuelven loca de ellos.

No me enrollo más y empiezo con Jefe Indio:

1. Esos abrazos y esos besos que me da cuando le meto en la cama porque para él nunca es buen momento para irse a dormir y se pone zalamero y yo muero de amor y entro en su juego y nos podemos tirar dándonos besos y diciéndonos lo mucho que nos queremos durante más de diez minutos.

2. La pasión que le pone a todo, ya sea bueno o malo. Para él lo malo es malísimo y parece que se acaba el mundo pero lo bueno es lo mejor y lo disfruta al 1000x1000. Y sí, verle sufrir no me gusta nada pero ver cómo se emociona cuando algo le gusta o le sale algo bien compensa con creces lo malo.

3. La capacidad de emocionarse con cada nuevo descubrimiento, con cada pequeña cosa. Es como si todos los días fueran nuevos para él. 

4. Que le encante el deporte. Me gusta porque creo que el deporte aporta muchas cosas buenas. En su caso lo que más le gusta es el fútbol y aunque no sea el deporte que elegiría yo para él, es el que él ha elegido y está aprendiendo mucho: a trabajar en equipo, a esforzarse, a comprometerse, a saber perder (sí, no han ganado ni un partido en toda la temporada),...

5. Su independencia, ver cómo quiere hacer cosas nuevas él solo, que le apetezca tener un rato para él sin sus hermanas, con sus amigos. Me gusta que le parezca genial bajar la basura o recoger la mesa o prepararse su mochila del colegios. Estas cosas le hacen sentirse mayor y aunque yo pararía el tiempo y le dejaría así, se que a él le gusta hacerlo porque se siente mayor e independiente.

6. Que haga de rabiar a su hermana. A ver, no me gusta que se peleen y se que a Jefa India le molesta mucho y en esos momentos me ponen de los nervios. Pero cuando lo pienso me parto, no lo puedo  evitar porque tiene un arte pinchándola que no es normal y se que algún día recordarán estas peleas con mucho cariño (como yo recuerdo las mías con mi hermano) y a mí se me ablanda el corazón. 



7. Su extroversión. De primeras Jefe Indio parece tímido pero va haciendo amigos por todas partes. El balón es su aliado y cualquier niño es un buen compañero de juego para echar un partidillo. Además de vez en cuando me dice muy serio: "Mamá, ¿a qué yo me hago amigos en cualquier sitio?" Y yo me derrito...

8. Lo bien que come. Todo le gusta y presumo de niño que prueba todo. Me encanta verle comer tomate, verduras y pescado. Quizá yo soy muy especial con la comida, ahora me gusta más cosas pero siempre he comido muy mal y por eso me gusta tanto que él siempre esté dispuesto a probar cosas nuevas.

9. Que lea todas las noches antes de dormirse. Otra buena excusa para alargar la hora de irse a la cama, pero si es por la lectura yo encantada.

10. Que adore a Pequeña India, que se ocupe de ella, que la vigile cuando yo no puedo, que juegue con ella y que la cuide tanto. Que los fines de semana se sienten los dos a jugar en la cocina mientras yo tomo el café a las 7:00 de la mañana porque los dos comparten su poca afición por la cama. Me los comería a besos...


Podría seguir y seguro que se me olvida alguna pero he dicho 10.

Gracias por leerme.

jueves, 11 de febrero de 2016

ENTRE PREHISTORIA Y REPTILES

No, no me he vuelto loca, ni he cambiado el tema del blog. Es que con el comienzo del segundo trimestre el el cole de los indios mayores hemos comenzado nuevos proyectos. Una de las cosas que más me gustan de su colegio es que trabajan por proyectos y no tienen libros de texto. Todo parte de un tema y a partir de ahí van trabajando lo que más les llama la atención.

Jefe Indio está trabajando los animales y en concreto su grupo ha decidido centrarse en los reptiles. Así es que ahí andamos investigando todo lo que podemos sobre el tema.

Hemos visto libros, hemos buscado en internet y hemos preparado un pequeño mural para llevar a clase y compartir con los amigos.

Él está emocionado porque si ya mola aprender así, si encima es sobre animales mejor que mejor, porque a parte  del fútbol a Jefe Indio le apasionan los animales.








Jefa India está con la prehistoria. Y también estamos investigando: sobre las pinturas rupestres, la caza, los inventos, las cuevas,... Y ella que es muy de juego simbólico está encantada de la vida buscando palitos, ramas y piedras para conseguir hacer fuego (por nuestro bien, espero que no lo consiga...). Además en el cole han ido de excursión a Arqueopinto y se lo ha pasado en grande. 





Para la semana que viene tenemos que hacer un mural o manualidad con Jefa India sobre los metales que se descubrieron en la Prehistoria. Estoy buscando algo original y fácil de hacer para ella. Si se os ocurre algo ¡podéis ayudarme!

Gracias por leerme.



lunes, 30 de noviembre de 2015

ESOS CAFÉS MARUJILES


Sí, lo reconozco, soy una apasionada del café. Pero me gusta más si es en buena compañía.

Ya desde jovencita, al empezar la universidad era muy dada a quedar con alguna buena amiga y compartir un café eterno que podía juntarse con el aperitivo y alargarse hasta la comida (con su posterior café incluido). Por aquel entonces las conversaciones giraban en torno a chicos, apuntes, exámenes y a cómo cambiar el mundo.

Según fui creciendo los temas de conversación fueron cambiando, aunque los compañeros de café no tanto. Algunos siguen siendo los mismos, otros dejaron de serlo y luego volvieron y otros sí que desaparecieron. Vino la época de la independencia y por tanto, la decoración, la hipoteca, el alquiler,... Después la época de bodas, de qué regalar, de qué ponerse,... Luego los embarazos, sus síntomas, sus preparativos,... Y por último, los cafés marujiles como me gusta llamarlos.




Soy muy fan de los cafés con otras mamás. Podría, si pudiera, porque con Pequeña India en plena época de gateo es difícil, pasarme horas y horas delante de un buen café y en buena compañía hablando sobre hijos. Y es que no hay nada mejor que compartir historias de crianza con otras madres.

Esta misma mañana he disfrutado de uno de ellos. No ha sido muy largo porque he tenido suerte de que Gran Jefe Indio (es decir, el padre de las criaturas y mi compañero de vida) no trabajara y se quedara con la pequeñaja. Esto ha tendido su parte buena, no he tenido que levantarme 800 veces para perseguir a Pequeña India en su incansable gateo y también su parte mala, yo tengo el poder de la teta y aunque por las mañanas la peque no demanda mucho, no puedo separarme más que un par de horas de ella.

Pues eso, me he levantado, he vestido a Jefe Indio y Jefa India, les he dado de desayunar y les he dejado en el cole. Después a tomar cafetito. Y ahí nos hemos juntado cinco madres con gran variedad de número de hijos, con diferente sexo y diferentes edades a contarnos nuestras penas y alegrías. Que si S. ha eliminado las tomas nocturnas, que si B. está embarazada de su Número 2 y Número 1 está en plena etapa de rabietas. Que si J. tiene mellizos y bajar las escaleras de su casa es toda una aventura matutina. Que si R. está a punto de dar a luz a su segundo, que también va a ser un chico y está preocupada por los posibles achuchones de su mayor al recién nacido. Conversaciones superficiales a primera vista pero que ayudan mucho a ver la maternidad y la crianza con otros ojos. Y a mí, personalmente, me motivan un montón. Y más si son con amigas de toda la vida, qué haría yo sin vosotras.

Una de las mejores épocas de mi vida marujil fue cuando vivíamos en un pueblo a las afueras de Madrid. Jefe Indio ya llevaba varios años en la Escuela Infantil y yo tenía buena amistad con otras dos mamis de dos compañeras de su clase. Mi número 1 empezó el cole ese año y Jefa India la Escuela Infantil, yo me había quedado sin trabajo ese verano, así es que una vez hechas las dos paradas correspondientes para dejar a los niños, nos íbamos las tres a tomar un cafetito a un bar del pueblo. Aún me acuerdo de las largas conversaciones al lado de la chimenea. Voy a confesaros que hubo cafés que se alargaron casi hasta las 12 de la mañana. (P. y M. si alguna vez leéis esto os quiero mucho y lo único malo de vivir en Madrid es no teneros cerca).

Estos cafés marujiles consiguen que me sienta acompañada en este viaje, entendida y muchas veces reflejada en mis amigas mamás. Hacen que me de cuenta de que cada una cría como siente y como más a gusto se encuentra y que todas hacemos siempre lo que creemos mejor para nuestros pequeños. Existen tantos tipos de crianza como madres hay en este mundo y esta es una de las cosas que más me gusta de la maternidad, que cada día aprendes algo nuevo. Y por eso, es tan importante sentirte arropada por tu tribu.

Es más yo he tenido tres hijos y con cada uno han funcionado unas cosas. Jefe Indio no ha dormido nunca no con todas las rutinas del mundo. Pero Jefa India era una pequeña marmotilla con la que funcionaba el baño, el bibe y a la cuna. Pequeña India se adapta a los horarios de los mayores y de momento funciona. Jefe Indio echó siestas hasta bien mayor, Jefa India no y Pequeña India ya os contaré. El mayor come muy bien y de todo y la mediana no.

Así es que nunca está de más compartir estas historias con amigas-mamás y un buen café encima de la mesa.