familia2

familia2

lunes, 9 de mayo de 2016

15 MESES DE LACTANCIA MATERNA

La semana que viene, si no hay cambios, que dudo que los haya, Pequeña India y yo cumpliremos 15 meses de lactancia materna y me parece buena fecha para hacer un pequeño repaso a lo que de momento ha sido nuestra lactancia.

A veces, cuando le doy tetita y veo que sobresale por todos lados me pongo a pensar en que si hace 15 meses alguien me hubiera preguntado si tendríamos una lactancia prolongada hubiera afirmado rotundamente que no. No porque no sea una defensora de la lactancia materna sino por las malas experiencias con sus hermanos. Y me emociono pensando que hemos conseguido llegar hasta aquí. No fueron unos principios fáciles (sobre todo por mis inseguridades) pero el camino no ha sido tan complicado. Hemos fluido. Quizá sea muy filosófico pero es la verdad, no ha habido horarios ni obligaciones. Eso no quita que las dos nos hayamos adaptado a horarios de los hermanos o a pechos que había que vaciar con urgencia. La lactancia es cosa de dos, e incluso de cinco porque en esta casa los Jefes Indios y el Gran Jefe han tenido una paciencia impresionante y han estado al pie del cañón.



Ahora todo es más fácil. Las dos nos conocemos bien. Y aunque hay otros problemas, la confianza que tengo en mi cuerpo hace que se resuelvan más rápido. Acabamos de pasar una etapa de mordiscos. En dos días estaba solucionada. Aquí también ha influido que a Pequeña India le han salido sus dos primeros dientes ahora que ella ya entiende casi todo, así es que enseguida ha dejado de morder porque sabe que a mami no le gusta. A veces está mamando y dice que no con la cabeza. No lo puedo asegurar pero mi intuición me dice que le entran ganas de morder y ella se convence a sí misma de que no (jijijiji). Sí, estoy un poco loca...

También nos enfrentamos a las típicas frases de "¿todavía toma teta?" o "ya verás como te muerda"... Pero no sé por qué no me sientan demasiado mal. Quizá es que últimamente estoy positiva pero creo que cuando preguntan no lo hacen con mala intención. Es más por desconocimiento o porque no es lo habitual. 

Para terminar quiero hacer una lista con las cosas que he aprendido estos 15 meses, para que no se me olvide nunca porque la lactancia ha sido un gran ejercicio de aprendizaje:

- Que dar el pecho es precioso pero también muy sacrificado y no sólo físicamente (grietas, mastitis, mordiscos,...) Ni hablo de las malas noches ni de las tomas de casi 24 horas durante los primeros meses... Es no poder salir una noche a cenar o no poder dejar a la pequeña una noche con los Santos Aburlos para estar simplemente tirada en el sofá. Y sí, mis Indios son lo primero pero la desconexión a veces es necesaria.

- A lo largo de estos meses he aprendido a perdonarme por no dar teta a los mayores. A aceptar que hice lo mejor para todos en aquellos años (puedes leer mis experiencias aquí y aquí). A entender a aquellas mamás que no quieren dar el pecho o que ya no quieren intentarlo más porque están hartas o las que destetan porque están hasta el moño o porque vuelven al trabajo o simplemente porque sí. La leche materna es lo mejor pero no a cualquier precio.

- Que por desgracia la mayoría de los sanitarios no tienen ni idea de lactancia materna. Que cada vez que he tenido un problema con la lactancia he ido temblando al médico y suplicando mentalmente que quien me atendiera supiera algo de lactancia.

- Que la teta no es sólo alimento, ni los bebés la usan como chupete, que no hace falta que pasen dos, tres o "x" horas para que el bebé llore por hambre.



- Que hay días malísimos en los que sólo piensas en destetar y en que no puedes más. Lo bueno es que estos días pasan y los buenos ratos compensan los malos.

- Que cada mujer tiene sus circunstancias y hay que respetarlas.

- Que el apoyo de la pareja es fundamental.

Hasta aquí estos quince meses. No se cuántos más nos quedarán, no sé si tomaré yo la decisión de destetar o la tomara ella o lo haremos las dos. Seguiremos yendo poco a poco como hemos hecho hasta ahora.

Gracias por leerme.

miércoles, 4 de mayo de 2016

PORQUE YO SOY INDIA

Llevo unos 15 dias revolucionada y esta vez no tiene nada que ver con la maternidad, o sí o un poco porque al final todo empieza y acaba en ellos.

Hace muchos años yo fui India, la verdad es que lo sigo siendo pero hacía tiempo que no ejercía. Y una reunión de mi tribu ha hecho que saque mis mejores penachos. Será este mes y para calentar motores ya estamos jugando, que gracias a las redes sociales ahora es mucho más fácil.

Me pongo nostálgica con estos eventos y pienso en mi "primera juventud" (es que ahora estoy en la segunda, jijijijiji). Cuantas noches alrededor del fuego partiéndonos de risa con una cervecita en la mano, cuantas tardes pasándolo en grande con el juego más tonto, cuantas noches haciendo el indio,...

¿Qué tendrán los 4 palos? Nuestro sitio de reunión, donde se han forjado mis amistades más verdaderas que con el paso del tiempo han ido evolucionando, perdiéndonos casi la pista en algún momento y volviéndonos ya a encontrar gracias a nuestra maternidad-paternidad.

La noche de la totemnización, aquel 20 de Abril de un año que no recuerdo (¿¿¿2002???), la noche de los chupitos en El Coto (cuando se nos fue de las manos), recuperar la promesa Sherpa,  Juanpa, el último turno de Quique Ramos y mi primero, la noche de las "chapas y las colillas",...




Con mi tribu he vivido los que creía mis mejores y peores momentos (como siempre la maternidad lo cambia todo y hace que relativices las cosas) pero cuando un gran evento se acerca y sabes que vas a juntarte con todos te revuelves entera y piensas que cualquier tiempo pasado fue mejor.

Así es que dentro de unas semanas nos veremos las caras, compartiremos recuerdos y reiremos hasta no poder más. Aunque esta vez será distinto porque a la mañana siguiente habrá que madrugar, porque tres pequeños indios tendrán ganas de mamá y de jugar con ella. Y entre recuerdos siempre saldrán los pequeñines y habrá llamadas a los abuelos (esos Santos) para saber cómo están.





Y cuando esté disfrutando como una India pensaré en mis tres pequeños deseando que ellos vivan lo mismo que yo viví y creen recuerdos, historias y amistades tan bonitas como las que yo tengo. Aunque tengo claro que no depende de mí, que ellos serán los que decidan por donde transcurre su juventud y si prefieren ser indios o vaqueros. Pero a mí me bastará con verles felices. 

jueves, 28 de abril de 2016

PROBANDO NATURNES DE NESTLÉ

El viernes pasado nos llegaban a casa gracias a Nestlé y Madresfera las bolsitas  Naturnes de Nestlé. 

El formato es en bolsita y presenta tres combinaciones:

- Manzana, zanahoria y mango.
- Manzana, plátano y avena.
- 4 frutas.

A nosotros nos han llegado los dos últimos y también unas bolsitas de Iogolino de manzana y fresa.



Son 100% naturales y con vitamina C, sin conservantes ni colorantes. Además son muy cómodas para llevar.

Generalmente, Pequeña India merienda fruta, en papilla hasta hace un par de meses y en trocitos ahora. Pero como sus hermanos salen a las 17 del colegio y tengo que salir de casa como muy tarde a las 16:30 le doy la merienda muy prontito. La mayoría de los días a las 16:00 ya está merendada. Por eso nos han encantado las bolsitas Naturnes porque cundo sus hermanos meriendan, ella siempre pide algo también y con este envase tan cómodo siempre llevo algo para Pequeña India. No abulta nada y lo puede tomar ella solita en cualquier sitio: calle, parque, entrenamiento de fútbol, coche,... dependiendo de la actividad que nos toque ese día. Y lo mejor de todo es que ¡a ella le encantan!



Los dos sabores le han encantado pero creo que el de manzana, plátano y avena el que más. Así es que nos hacemos fan de las nuevos sabores de las bolsitas naturnes.

miércoles, 6 de abril de 2016

OPERACIÓN "DEJARSE DE CHUPAR EL DEDO" CON JEFA INDIA

Jefa India se chupa el dedo...




Nació chupándoselo y aunque los primeros meses conseguíamos engañarla con el chupete, a partir del séptimo decidió que ella no quería chupete, que a ella le gustaba más el dedo. Tampoco le hemos dado mucha importancia nunca. Gran Jefe también se lo chupaba y cuando fue más mayorcito lo dejó de hacer. Pero últimamente era una pasada. Estaba todo el día con el dedo en la boca y muchas veces no jugaba o hablaba por chupárselo. Además en el cole pasaba algo parecido y encima, al chupárselo, se relajaba tanto que se evadía. En este punto Gran Jefe y yo tenemos nuestras discrepancias. Él dice que se lo chupa porque está cansada y que el cansancio es lo que la distrae. Yo pienso lo contrario, que al chuparse el dedo, se relaja tanto que se evade.

Cuando era más pequeña nos hablaron de ponerle un guante, o algún líquido que supiera mal. Los dos pensamos que no era necesario, que era algo madurativo y que dejaría de hacerlo. Pero, como os he dicho antes, últimamente fue a más y además interfería en el día a día. Así es que empecé a preocuparme. Yo más que Gran Jefe que piensa que dejará de chupárselo por sí sola.

En el cole, su profe también empezó a notar que se lo chupaba más, junto con otros comportamientos, como estar más ñoña o más llorona (que mis Indios son muy llorones los tres, como la madre). Así es que nos llamó para una tutoría, a ver si en casa estaba pasando lo mismo. Y sí, en casa también ha habido un pequeño retroceso. No le damos importancia porque creemos que son pequeñas llamadas de atención. Pequeña India está muy salada y empieza a interactuar mucho con sus hermanos. Jefe Indio es más mayor y entiende que es un bebé, que a la gente le hace mucha gracia,... pero Jefa India aún no tiene ese pensamiento lógico y bastante bien lo lleva, que adora a su hermana y no para de jugar con ella. Pero ya se sabe, la "pelusilla" es la "pelusilla" y un poco hay.




Así es que en ello estamos, intentando que poco a poco deje de chuparse el dedo. Y la verdad es que va fenomenal. En el colegio ya no se lo chupa y en casa casi tampoco, le cuesta un poco más a última hora, cuando ya está cansada y con sueño, pero ahora ella es consciente y en cuanto se lo recuerdas se lo saca de la boca. Y es que Jefa India es muy muy lista y en cuanto vio que estábamos preocupados por el tema fue consciente. También le vamos dando puntos diarios si no se lo chupa, a cambio de unas buenas vacaciones. Ella dice que en Ibiza, como el año pasado. Me da a mí que en Ibiza va a ser un poco difícil porque andamos algo "achuchados" pero algo planearemos seguro.

Y tendrá su premio consiga o no dejárselo de chupar porque Gran Jefe y yo somos muy conscientes de que está haciendo un gran esfuerzo y eso es lo importante.

A veces me planteo si hicimos bien dejándolo pasar cuando era más pequeña. Es la famosa "culpabilidad". Me planteo una y otra vez que si la lactancia materna hubiera funcionado con ella quizá no se lo hubiera chupado, porque Pequeña India también se lo chupaba pero en cuanto fue un poco más mayor se dio cuenta de que la "teta" le gustaba mucho más. También pienso que debí insistir más en que cogiera el chupete. Ya sabéis, es cosa de madre echarnos la culpa de todo, pero no lo puedo evitar.

También me pregunto si estamos haciendo bien en forzarla a que deje de hacerlo, con puntos y promesas. A veces la maternidad es un asco. Pero bueno, esta es la decisión que hemos tomado y ahí seguimos ayudándola a que deje de hacerlo y como ella está respondiendo muy bien estamos aprovechando el momento.

En cuanto al resto de comportamientos, ahí seguimos, ayudándola a que encuentre su lugar en casa, haciéndola ver que es hermana mayor y que ella es muy importante en esta familia. Últimamente llora mucho y aunque a veces nos desespera, intentamos entender qué es lo que la está pasando. Y de momento vamos mejor. Eso sí, de vez en cuando tenemos que cargarnos de paciencia y no sólo con ella, porque todos tenemos lo nuestro.

Y a vosotros, ¿os ha pasado? ¿vuestros niños se chupaban el dedo? ¿alguna recomendación?

Gracias por leerme.

viernes, 1 de abril de 2016

10 COSAS QUE ME VUELVEN LOCA DE PEQUEÑA INDIA

Hace dos semanas y algo que no paso por aquí pero estoy liada con las prácticas (preparando la memoria para entregarla nada más terminar). Además los niños han tenido las vacaciones de Semana Santa y ha sido imposible encontrar un rato para escribir.

El caso es que estoy de vuelta y ¡con las pilas cargadas! Ya os conté las 10 cosas que me vuelven loca de Jefe Indio y las 10 cosas que adoro de Jefa India así es que voy a por mí pequeñaja.

1. Me vuelve loca que venga corriendo a darme un abrazo cuando me ve. Es esa inocencia, ese amor en estado puro en el que tú eres el centro de su Universo. Sé que algún día no será así, que algún día su mundo no seré yo, así es que disfruto cada momento de estos, que por desgracia pasan muy rápido...

2. Me encanta cuando se hace entender. Dice muy poquitas palabras pero es tan expresiva que solemos entenderle todo.

3. Me derrito cuando me da un beso con sonido, ese "Mua" me vuelve loca. Más que besos son lametazos pero me encantan igualmente.

4. Disfruto cuando se ríe a carcajadas. ¿Hay algo más bonito y más sincero que la risa de un bebé?


5. Me encanta verla comer solita y de todo, que quiera comer lo mismo que sus hermanos, que sea una más en las comidas y en las cenas. ¡Y eso que le acaba de salir su primer diente! Pero yo creo que me gusta más por esto, me deja alucinada como se busca la vida para masticar sin ningún diente. Pero mis tres Indios son así, los tres han empezado a andar y a comer sólido antes de que asomara el primer diente.




6. Me gusta que me pida teta, diciendo algo así como "eta" y bajándome la camiseta. Como ya he dicho antes se hace entender fenomenal y para esto no iba a ser menos... Y que juegue al "Cucú Tras" mientras mama. Es algo tan especial entre nosotras, es nuestro momento.




7. Me parto de la risa cuando juega al escondite con sus hermanos, corriendo como una loca por la casa y haciendo que les da sustos a los Jefes Indios.


8. Alucino cuando veo que imita a Jefa India jugando, que duerme a las muñecas o hace que los muñecos hablan entre ellos. Me parece increíble que tan pequeña tenga ese juego tan bonito.


9. Muero de amor cuando abraza a sus hermanos. Sobran las palabras.


10. O cuando ve a su padre y va corriendo hacia él con los brazos abiertos y diciendo "Papá, Papá". Me la podría comer a besos. Es tan bonita.


Gracias por leerme.

jueves, 31 de marzo de 2016

SELLO DE CALIDAD MADRESFERA #DODOTNOCUELGA


Con Dodot Activity soy muy facilona porque la verdad es que siempre he sido muy fan de la marca y concretamente de los Activity. 




Los descubrí cuando mi hijo mayor tenía tres meses y desde ese momento pocas veces he usado otra marca de pañal. Y es que cada vez que he usado otros mis bebes han tenido escapes e irritaciones en el culete. 

La última vez que se me ocurrió usar otra marca fue hace un mes, cuando Pequeña India cumplió un año más o menos. El resultado fue: culo rojo como un cangrejo. Volví a los Activity y no ha vuelto a pasar.

Gracias a Madresfera he podido probar los nuevos Dodot Activity y otra vez he acabado encantada. El otro día bromeaba con una amiga a la que se lo contaba y le decía " Yo no se cómo lo hacen los de Dodot porque es como si el pis desapareciera, se teletransportara..." Porque por las mañanas Jefa India se despierta completamente seca, ni un poquito de humedad. Y eso que de 8 de la noche a 8 de la mañana no le cambiamos el pañal y hace unas cuantas tomas nocturnas (muy a mi pesar y el de mis ojeras que están por los suelos, jijijiji)

La publicidad de los nuevos Activity dice que "Dodot no cuelga" y es verdad, absorben tanto que el pañal no queda colgón y para Pequeña India, que no para quieta, es una gozada, ya que el pañal está siempre en su sitio.

Conclusión: estoy encantada con los nuevos Dodot Activity.

jueves, 10 de marzo de 2016

10 COSAS QUE ADORO DE JEFA INDIA

Ya os conté en el post anterior las diez cosas que adoro de mi Mayor. Pero para mis niñas también tengo, claro.

Mi Jefa India me tiene enamorada y de verdad, que ahora mismo me cuesta mucho elegir diez cosas sólo porque está en una edad tan bonita, en esa en la que empiezan a sentirse algo independientes y cada vez ves mejor cómo se va forjando su carácter. Venga, voy a intentar seleccionar diez cosas:

1. Esa picardía que tiene, como sabe meterse a la gente en el bolsillo. Al principio parece tímida pero una vez que ha cogido confianza ¡qué se prepare el que tenga en frente! 

2. Su risa, tan contagiosa... Oírla riéndose es una delicia. De hecho, mientras lo escribo me la estoy imaginando y me sonrío. Ainssss ¡ojalá pudiera detenerse el tiempo!


3. La imaginación que tiene. Ella no necesita juguetes para nada, dale un par de rollos de papel higiénico que enseguida los convierte en un papá y una mamá o dos elefantes o dos leones. Puede tirarse horas jugando ella solita con cualquier cosa, inventándose unas historias dignas de Premio Nobel de Literatura.

4. Su pelo rizado, indomable como ella. Me gusta porque creo que es un fiel reflejo de su personalidad. No hay forma de cogerle una coleta sin que cada mechón quede para un lado distinto. Peinarla es una tortura pero en el fondo me encanta que su pelo sea así.




5. Cuando se pone mimosa y se acurruca conmigo y me dice: "Mamá, te quiero mucho, de aquí a la luna y vuelta y vuelta y vuelta hasta el infinito". Y yo muero de amor y haya hecho lo que haya hecho (si es que ha hecho algo porque es más buena que el pan) se me olvida. Porque momentos así son los que se te quedan grabados.

6. Que remolonee por las mañana y se tape con el edredón porque le molesta la luz cuando la despierto. Que me obligue a despertarla a besos. Que si nadie la despierta sea capaz de dormir doce horas del tirón (ya podrían ser así los otros dos Indios, jijijiji).

7. El arte que tiene para todo. Como baila, como habla, como pincha a su hermano. Y es que mi Mediana es una artista y lo es hasta para llorar. Que a "teatrillos " no la gana nadie, ni su madre, que soy yo, y que siempre he tenido fama de "teatrera".

8. Lo presumida que es. Donde esté un buen vestido de princesa o una falda con mucho vuelo que se quite lo demás. Y que no falten las diademas y los complementos y si estamos en casa de los abuelos no puede faltar un buen pinta labios. Que conste que yo no me maquillo jamás pero nos ha salido así.





9. Verla cuidar a Pequeña India, que juegue con ella, escucharla hablar con tanto amor de su hermana con otras personas me vuelve loca. Los besos y abrazos que le da. Tengo grabado en mi memoria el día que vinieron a casa cuando nació Pequeña India como nos quedamos dormidas las tres abrazadas.


10. La admiración y el amor por su hermano. Verla tan atenta a todo lo que él hace. Que le pida que le lea un cuento, que le enseñe las letras o que le escriba palabras. Y es que ella disfruta pinchándole pero prefiere jugar con él. Es ese amor incondicional por los hermanos. Tú puedes enfadarte con él pero que nadie diga nada malo de tu hermano que ahí estarás tú para defenderle a capa y espada.


Pues nada más Jefa India, que si algún día lees esto, cuando seas más mayor que sepas que "te quiero de aquí a la luna, y vuelta". 

martes, 8 de marzo de 2016

YA HAN PASADO OCHO AÑOS

Hace ocho años nos casábamos. Lucía el sol como hoy pero no hacía tanto frío. Y éramos tan jóvenes y no teníamos ojeras por las malas noches (jijijiji). Ha llovido mucho desde entonces y todavía recuerdo nuestros comienzos. Fueron tiempos "difíciles" para tí y para mí. Cada uno con su problema y juntos contra el mundo porque nada fue simple en nuestra relación. Pero ¿sabes una cosa? Me alegro de haber seguido adelante y de haber luchado porque hoy tenemos algo muy bonito entre nosotros y unos hijos preciosos.



No somos la pareja perfecta, discutimos, y mucho. Pero es que, de otra forma, no seríamos nosotros. Y nos entendemos y cuando surge un pequeño problema, ahí estamos los dos codo con codo, haciendo equipo para solucionarlo. Y me gusta, nuestra complicidad no la cambio por nada.

No eres el marido perfecto ni yo la mujer perfecta. Reconozco que a veces soy insoportable, con todas mis manías y con mis malas caras por el agotamiento. Pero siempre sabes ver el lado positivo de las cosas y consigues sacarme una sonrisa aunque esté enfadada con el mundo entero.

Por eso escribo esto, porque a veces no tengo tiempo de decirte cuánto te quiero, que eres mi motor y que no me imagino una vida mejor que la que tengo contigo. 

Se que nos falta tiempo para nosotros, que ahora somos más equipo que pareja pero algún día veremos que mereció la pena y que criar a nuestros hijos, dedicándoles todo el tiempo que tenemos, mereció la pena. Y aunque ya siempre seremos 5, nos sobrará tiempo para hacer cosas nosotros dos solos y echaremos de menos a nuestros cachorros, el jaleo de comidas, baños, cenas y el cuento antes de irse a la cama. Echaremos de menos sus risas y lloros llenando la casa de vida.

Esta noche cenarán los peques solos y tú y yo pediremos algo de cena, seguramente hamburguesas y no será un plan muy romántico ni muy chulo, pero será nuestro plan. Y alomejor no tenemos ganas ni de hablar ni de ver una peli pero nos disfrutaremos aunque sea en silencio.

Gracias compañero de vida. Gracias por estar siempre ahí.


martes, 1 de marzo de 2016

ELEGIR COLEGIO EN 2º DE EDUCACIÓN INFANTIL

He decidido sumarme al Carnaval de Blogs de Madresfera sobre la elección del colegio. Ya lo tengo más que olvidado, mis dos mayores ya están escolarizados y la pequeña, lógicamente, dentro de un par de años irá al cole de sus hermanos (muy mala suerte tendríamos que tener para que no fuera así. Pero recuerdo que fueron unos meses tensos y de incertidumbre.

Mi problema no fue al empezar en 1º de Educación Infantil, en tres años. Vivíamos por aquel entonces (parece que han pasado siglos, pero tan sólo hace tres años, jijijiji) en un pueblo de la sierra de Madrid y Jefe Indio iba a una Escuela Infantil de la Comunidad de Madrid, con la que directamente obtenían plaza en el Colegio Público del pueblo. Así es que no hubo ningún problema. Tan sólo tuvimos que hacer la matrícula en Junio y punto.


Lo difícil fue al año siguiente, ya que por motivos laborales nos tuvimos que mudar a Madrid capital. Y por lo tanto, debíamos cambiar a Jefe Indio de colegio ya que no era una opción hacer 100 Km diarios para seguir yendo al mismo colegio y tampoco nos ataba nada más a la sierra (aparte de la calidad de vida) que nuestro trabajo. Yo me había quedado en paro hacía unos meses y mi marido emprendió un negocio en Madrid. Aquí tenemos a la familia y amigos, así es que la única opción era mudarnos y cambiar al mayor de cole.

Entrar en 4 años es difícil porque las plazas generalmente están cubiertas, ya que el ciclo ya está empezado. Además buscábamos un colegio cercano y donde pudieran estar el mayor número de años posibles. Tampoco queríamos un nivel altísimo, donde los niños no pudieran ser niños, queríamos un cole normal donde nuestros hijos se divirtieran y lo pasaran en grande. Pero claro, tampoco teníamos mucho donde elegir, pues como he dicho antes la mayoría de los colegios no ofertaban plazas en 4 años (2º de Educación Infantil).

Una vez vistas nuestras opciones nos quedaban dos colegios, los dos concertados. Uno estaba en frente de nuestra casa y tenían ,si no recuerdo mal, una plaza para entrar en el curso de Jefe Indio. Este cole tenía todos los niveles, hasta 2º de Bachillerato. El otro estaba al lado de casa de mis padres, a unos 5 minutos en coche y era mi antiguo colegio, del que la verdad, guardo unos recuerdos estupendos. Tenían tres plazas para 4 años, ya que algunos niños se habían marchado a sus países de origen a mitad de curso (estábamos en plena crisis). Además en este último tenía un punto más asegurado por ser antigua alumna. Aquí no tenían el Bachillerato, así es que los niños salían en 4º de la ESO.

Los dos nos gustaban pero al final elegimos mi antiguo colegio. Estas son las razones:



- En mi cole me aseguraba estar la primera de la lista.

- En todas las etapas se trabaja por proyectos y no haciendo fichas sin ningún sentido.

- En Matemáticas usan un método que me parece genial y no las típicas "mates" de toda la vida.

- Es bilingüe.

- Si conseguía encontrar un trabajo, mis padres estaban al lado para echar una mano si hacía falta.

- Mi hijo conocía a un niño (hijo de una amiga mía) y así la adaptación sería algo más fácil.

- Es un colegio pequeño, donde todos se conocen.


Cuando ya echamos la solicitud me quedé tranquila, porque si había tres plazas y Jefe Indio estaba el primero de la lista no habría problema, ¿no?. Pues no fue así, 2+2 a veces no son 4 y resulta que en las listas provisionales no salió admitido, ni él ni nadie más. Resulta que la Comisión de Escolarización quería igualar el número de niños en los colegios de la zona, así es que no les permitían cubrir esas plazas. En el cole se portaron realmente bien y me ayudaron a poner una reclamación. Aún así tampoco hubo ningún admitido en la lista definitiva. ¡Qué agobio me entró!

Cuando ya estaba empezando a mirar otras opciones recibí una llamada del colegio. ¡Jefe Indio estaba admitido! Al final les permitieron cubrir esas tres plazas. A la semana siguiente hicimos la matrícula y ahí respiré tranquila y comencé a disfrutar del verano. Y es que no se pueden poner las cosas tan difíciles para escoger cole. Se que si no hubiera sido éste, habría sido otro colegio y seguro que me hubiera gustado también. Pero en esos momentos se pasa realmente mal. Por suerte, con Jefa India no tuve ningún problema y espero que con Pequeña India tampoco.

Hoy tres años después estoy encantada con la elección del colegio. El método de aprendizaje me gusta y mis hijos se lo pasan genial. Todos los días tienen algo nuevo y vienen encantado. Jefe Indio ya ha empezado primaria y aún así casi no hay deberes y siguen aprendiendo jugando. Después nos mudamos otra vez de casa y el cole nos pilla algo más lejos. En frente tenemos uno público y a veces pienso que nos sería muy cómodo que vinieran a éste pero estoy tan contenta con el suyo que me da miedo equivocarme cambiándoles aquí.

Y vosotros, ¿ya habéis decidido?

Gracias por leerme.


lunes, 29 de febrero de 2016

FRASES QUE NO SOPORTO QUE LES DIGAN A MIS HIJOS

¿No habéis tenido la sensación alguna vez de ser raras? Aún sabiendo que no estás loca ni nada por el estilo... Yo a veces alucino con las barbaridades que se les dicen a los niños. Bueno, no voy a generalizar, con las barbaridades que les dicen algunas personas a los niños. No lo había pensado tan fríamente nunca. Me molestaba en el momento pero luego no volvía a pensar en ello, pero es que lo de este fin de semana ha sido mucho. Y yo se que no se lo dicen con mala intención, pero es que de verdad, para conseguir la igualdad de verdad hay que superar todas estas cosas y los adultos tenemos en nuestras manos que la siguiente generación sea la que lo consiga.

Pues mi enfado empieza cuando el sábado le dicen a mi hijo mayor, y no solo una vez, sino varias:

- No pidas las cosas llorando como si fueras una niña. Que los niños no lloran.

Pero ¿estamos locos o qué? Los hombres también lloran y llorar no es malo. Y hay niñas que no lloran porque tienen otro carácter. Y llorar no es malo. La cantidad de mentiras que hay en esa frase. Y un niño de 6 años es como una esponja. Y yo quiero que mi hijo llore, sienta y que mis hijas también pero no por ser niñas o niños, sino por ser seres humanos. Es que estoy harta de tanto machismo. Y no, no quiero que mi hijo piense que las mujeres son débiles o que los hombres no pueden llorar.

Pero esta no es la única perlita, hubo más.

- Los niños no juegan con muñecas ni las niñas al fútbol.

¿Y esta tontería? Sí, Jefe Indio adora el fútbol pero Jefa India no es que haya jugado especialmente con muñecas. Nació rodeada de coches que es lo que le gustaba a su hermano en esa época. Y jugó con coches y con animales y también con las muñecas que había por casa de su hermano. Y es verdad que Jefa India ahora juega mucho con muñecas. Pero es que hay un bebé (o ha habido, que Pequeña India ya tiene un año) y ella es muy de juego simbólico, así es que está todo el día cambiándole el pañal a sus muñecas, dándoles teta y bañándolas. Pero Jefe Indio se apunta al juego muchas veces y las pasea en el carro, las portea, las duerme en brazos y las cambia el pañal también. Y no hay nada de malo en jugar a ser padres, así van practicando para dentro de muchos años. De hecho, hoy ha subido una vecina a casa y los tres estaban jugando al Pin&Pon tan contentos.



Lo que no hemos podido conseguir es que Jefa India juegue al fútbol pero es que ella es muy tranquila y de momento el deporte no le va mucho. Prefiere la danza y ahora lleva un tiempo diciendo que quiere aprender a patinar.

Y hubo muchas otras pero dan para otro post. Casi todas en relación con su hermana pequeña.

- No llores como tu hermanita que es un bebé.

- Que mal se porta vuestra hermanita que llora mucho.

- Vuestra hermanita es una plasta.

Y me voy a reservar algunas joyitas que me da vergüenza hasta escribir. Total que  acabé hasta las narices de escuchar tonterías.

Así es que en cuanto llegamos a casa me encargué de decirles cómo son las cosas de verdad. Que tanto niños como niñas pueden llorar, que hay muchas mujeres futbolistas y que los niños pueden jugar con muñecas y ser unos papás estupendos. ¡Ah! Y que los bebés lloran porque no saben expresarse de otra forma.

Gracias por leerme.

jueves, 25 de febrero de 2016

10 COSAS QUE ME VUELVEN LOCA DE JEFE INDIO

Adoro a mis hijos, a los tres (supongo que como todas las madres) pero en los días malos, de cansancio y desesperación, cuando ya están en la cama y he descansado en el sofá un rato y les tapo al irme a la cama, me vienen a la cabeza esas pequeñas cosas que me vuelven loca de ellos.

No me enrollo más y empiezo con Jefe Indio:

1. Esos abrazos y esos besos que me da cuando le meto en la cama porque para él nunca es buen momento para irse a dormir y se pone zalamero y yo muero de amor y entro en su juego y nos podemos tirar dándonos besos y diciéndonos lo mucho que nos queremos durante más de diez minutos.

2. La pasión que le pone a todo, ya sea bueno o malo. Para él lo malo es malísimo y parece que se acaba el mundo pero lo bueno es lo mejor y lo disfruta al 1000x1000. Y sí, verle sufrir no me gusta nada pero ver cómo se emociona cuando algo le gusta o le sale algo bien compensa con creces lo malo.

3. La capacidad de emocionarse con cada nuevo descubrimiento, con cada pequeña cosa. Es como si todos los días fueran nuevos para él. 

4. Que le encante el deporte. Me gusta porque creo que el deporte aporta muchas cosas buenas. En su caso lo que más le gusta es el fútbol y aunque no sea el deporte que elegiría yo para él, es el que él ha elegido y está aprendiendo mucho: a trabajar en equipo, a esforzarse, a comprometerse, a saber perder (sí, no han ganado ni un partido en toda la temporada),...

5. Su independencia, ver cómo quiere hacer cosas nuevas él solo, que le apetezca tener un rato para él sin sus hermanas, con sus amigos. Me gusta que le parezca genial bajar la basura o recoger la mesa o prepararse su mochila del colegios. Estas cosas le hacen sentirse mayor y aunque yo pararía el tiempo y le dejaría así, se que a él le gusta hacerlo porque se siente mayor e independiente.

6. Que haga de rabiar a su hermana. A ver, no me gusta que se peleen y se que a Jefa India le molesta mucho y en esos momentos me ponen de los nervios. Pero cuando lo pienso me parto, no lo puedo  evitar porque tiene un arte pinchándola que no es normal y se que algún día recordarán estas peleas con mucho cariño (como yo recuerdo las mías con mi hermano) y a mí se me ablanda el corazón. 



7. Su extroversión. De primeras Jefe Indio parece tímido pero va haciendo amigos por todas partes. El balón es su aliado y cualquier niño es un buen compañero de juego para echar un partidillo. Además de vez en cuando me dice muy serio: "Mamá, ¿a qué yo me hago amigos en cualquier sitio?" Y yo me derrito...

8. Lo bien que come. Todo le gusta y presumo de niño que prueba todo. Me encanta verle comer tomate, verduras y pescado. Quizá yo soy muy especial con la comida, ahora me gusta más cosas pero siempre he comido muy mal y por eso me gusta tanto que él siempre esté dispuesto a probar cosas nuevas.

9. Que lea todas las noches antes de dormirse. Otra buena excusa para alargar la hora de irse a la cama, pero si es por la lectura yo encantada.

10. Que adore a Pequeña India, que se ocupe de ella, que la vigile cuando yo no puedo, que juegue con ella y que la cuide tanto. Que los fines de semana se sienten los dos a jugar en la cocina mientras yo tomo el café a las 7:00 de la mañana porque los dos comparten su poca afición por la cama. Me los comería a besos...


Podría seguir y seguro que se me olvida alguna pero he dicho 10.

Gracias por leerme.

lunes, 22 de febrero de 2016

COSAS ÚTILES PARA EL TERCER BEBÉ


Recuerdo que embarazada de Jefe Indio tenía una lista interminables de cosas que comprar antes de darle la bienvenida al mundo. Y como madre primeriza pequé y me hice con todo lo que ponía en aquella lista. Al poco tiempo de que naciera me di cuenta de que la mitad de las cosas no me hacían falta. Pero la verdad, es difícil hacer caso a los consejos de la gente que te dice que esperes un poco a ver si lo necesitas o no.

Cuando Jefa India fue creciendo regale muchas de las cosas de bebé que tenía porque la verdad, aunque siempre he querido tener tres hijos, Gran Jefe no estaba muy por la labor y pensé que sería difícil que cambiara de opinión.

Por suerte cambió y ahora somos una familia de cinco. 

Cuando me quedé embarazada de Pequeña India no tenía casi nada de los útiles que se consideran "necesarios" para un bebé. Lo único que me quedaba era la silla del coche y el carro (un trío de Bebé Confort) que estaba hecho polvo y que había pasado, a parte de por mis dos Indios mayores, por el hijo de una amiga, el hijo de mi prima y el sobrino de mi hermano.

El carro lo usé durante los tres primeros meses pero después terminó de romperse y tuve que comprar otro, porque aunque también teníamos guardada la Macaren Quest de Jefa India, ella todavía la usaba en los viajes y además Pequeña India era muy peque para ponerla ahí aún.

Así es que esta es la lista de las cosas imprescindibles y que más me han gustado de las que he usado con Pequeña India:

- El carro: como ya os he dicho se nos rompió cuando la peque tenía tres meses. Como ya hacía buen tiempo no queríamos comprar un trio porque lo veíamos una tontería. Además queríamos algo que ya nos sirviera para más tiempo. Pero si queríamos uno que se reclinara del todo y a poder ser que la niña fuera mirando hacia nosotros. Yo me encapriché (porque esto fue un capricho) del Bugaboo Bee 3 y al final lo compramos. Estuvimos dudando entre ese y la Maclaren Techno XT (que entre otras cosas era la mitad de barata) porque hubo un momento en que pensé que igual le dábamos más uso la la McLaren. Al final nos decidimos por el Bugaboo principalmente porque Pequeña India podía ir mirando hacia nosotros. Y la verdad, es que con estoy encantada. Se lleva genial, se pliega fenomenal, ocupa poco espacio y la niña va encantada. Además la capota es extensible y para los días de verano viene fenomenal y no tienes que andar peleando con la sombrilla. Me alegro de haber acertado.






- Bañera: es otra de las cosas que di cuando Jefa India empezó a compartir baño con su hermano. Con los mayores teníamos una con patas y cambiador de Jané que nos resultó súper útil. Es verdad que abultaba mucho en el baño que teníamos, que era bastante pequeño, pero no te dejabas los riñones para bañarlos. La pena es que no la guardé y se la di a unos vecinos a los que perdí la pista.



Para Pequeña India nos dejaron unos amigos una parecida (Gracias B., que se que me lees). También era alta y con patas pero no tenía cambiador. No era tan útil pero los primeros meses tiramos con ella. Luego compramos la plegable de Stokke porque como los mayores ya prefieren ducharse era un gasto de agua innecesario llenar la bañera grande para Pequeña India sólo.



- El fular elástico: concretamente compramos el Boba Wrap. Dudé bastante si comprarlo o no porque pensé que me iba a resultar complicado ponérmelo. Pero acerté otra vez. Lo he usado muchísimo para llevar y recoger a los niños del colegio. También por las tardes cuando Pequeña India estaba pesadona y con el jaleo de sus hermanos no había forma de dormirla. Me la ponía en el pecho en el Boba y mientras atendía a los mayores se quedaba dormidita. El único pero que le pongo es que la primavera pasada fue muy calurosa y a partir de Mayo me daba mucho calor y la Pequeña India era demasiado canija para ir en la mochila aún.



- La mochila ergonómica: en realidad tengo dos. Mis amigas me regalaron para Pequeña India la Boba 4G. No se por qué pero no me resultaba muy cómoda y al final terminé ahorrando y me compré la Tula Baby. Estoy encantada con ella y Pequeña India también. De vez en cuando también la uso con Jefa India y reparte fenomenal el peso.





- La trona plegable: pues sí, me la regalaron unos amigos también. Y me ha resultado (y me sigue resultando súper útil). Es un bolso donde puedes llevar todas las cosas del bebé que fácilmente se convierte en trona. Nosotros la usamos muchísimo y como generalmente vamos a tope de cosas de los niños nos viene fenomenal. Meto todo lo de Pequeña India en ella y cuando vamos a comer la monto en un momento. La nuestra es de Jané.





Y a vosotr@s, ¿ qué os ha resultado útil?

Gracias por leerme.

jueves, 18 de febrero de 2016

NOCHES EN VELA

El otro día escribí un tweet que decía más o menos así: "Nunca me imaginé, después de 34 años sin pintarme ningún día, que el antiojeras sería mi mejor aliado cada mañana" Y sí, estoy muerta de sueño, continuamente y todo lo que eso conlleva: malhumor, apatía, irascibilidad, pocas ganas de hablar, pocas ganas de jugar con los niños. En una palabra, estoy INSOPORTABLE.

Mis Indios han sido bastante diferentes a la hora de dormir.

El Mayor dormía poquísimo. Recuerdo que de bebé hacíamos concursos a ver quién conseguía dormirle más rato (en brazos, por supuesto, porque cualquier otra opción no era viable...). Yo pensaba que TODOS los bebés dormían casi todo el día, así es que estaba continuamente intentando que durmiera. Me pasaba horas y horas acunándole para que luego aguantara 10 o 15 minutos. Un día, cuando Jefe Indio tenía casi dos meses se me encendió la bombilla de madre y me di cuenta de que alomejor el niño no tenía sueño. Empecé a pillarle el truco y la cosa mejoró durante el día. Una mini siesta de 20 minutos a media mañana, una siesta de una hora al medio día y otra mini siesta de 20 minutos a eso de las 7 de la tarde. Pero la noche, ¡ay! la noche, era otra historia... Con el último biberón se quedaba dormido a eso de las 11 de la noche. Pero a las dos o tres horas ya estaba despierto y el problema era que le costaba mucho trabajo volver a conciliar el sueño. Así estuvimos hasta los 3 años y medio más o menos. Aún recuerdo embarazada de Jefa India (Jefe Indio tenía 13 meses) las noches sin dormir. Era agotador... Cuando se despertaba me metía en su cama y no funcionaba, le daba un biberon y tampoco, le metía en mi cama y nada de nada. Al final desesperada me le llevaba al salón y nos poníamos la tele. Solía caer rendido a las 6 de la mañana otra vez, pero a las 8 había que despertarse para ir a la Escuela porque me tenía  ir a trabajar. Pero el aguantaba el tirón y era un niño activo y feliz, así es que mucho sueño no tendría... Cuando tenía tres años y medio nos mudamos de casa y sin saber cómo empezó a dormir del tirón casi todas las noches y si se despertaba solía dormirse en cuanto me tumbaba con él en la cama. Eso sí, sin siesta y no más de 9 horas.



Jefa India fue completamente distinta. Dormía como un tronco y juro que no hice nada diferente con ella. La acostumbré a los brazos como a su hermano y durmió en nuestra cama, pero ella era así. Con tres meses dormía de 9 de la noche a 9 de la mañana (Sí, yo también pensaba que esos bebés no existían...). De hecho, los días que Jefe Indio estaba en casa a la hora de la siesta, la dejaba un momento en su cuna para dormir al mayor en la cama y cuando miraba ya se había quedado sopa. Con un año empezó a dormir en su cama, en la habitación con su hermano y a pesar de que Jefe Indio daba unas noches de espanto ella ni se inmutaba. Desde hace unos meses anda con miedos pero en cuanto te metes en la cama con ella se queda dormida.


Pequeña India no ha necesitado nunca dormir mucho. Desde que llegamos con ella a casa del hospital por las tardes, con sus hermanos jugando y gritando, no había quién la durmiera. Cuando se ponía nerviosa de tanto jaleo la metía en el Boba Wrap y ahí dormitaba un poco o se echaba un sueñecito en la teta. Por las mañana, que había más tranquilidad en casa, dormía una buena siesta a media mañana y otra al medio día hasta que íbamos a buscar a sus hermanos al colegio. Pero por las noches era una bendita. Los primeros meses durmió en nuestra cama directamente. Y cuando tuvo 5 meses pusimos una cuna normal que convertimos en una de colecho. La dormía en nuestra cama y luego la pasaba a su cunita y podía despertarse una o dos veces, como mucho. Incluso hizo alguna noche del tirón ( haciendo que el pecho se me pusiera duro como una piedra). Pero esto cambió cuando cumplió 10 meses. Hoy por hoy los despertares son continuos, cada hora más o menos pide teta, y ha coincidido justo con el comienzo de mis prácticas y por tanto, su comienzo en la Escuela Infantil. Ya sé que es normal pero es que estoy agotada. Y Gran Jefe también (con el agravante de que últimamente le ha tocado trabajar de noche y se acuesta tardisimo).


Así es que como podéis imaginaros el panorama nocturno de nuestra casa es bastante desalentador. Pequeña India despertándose cada hora. En algunas tomas nos quedamos fritas las dos al minuto. En otras se se desvela  ella y en la mayoría me desvelo yo. Sobre las 4 de la mañana Jefa India se despierta con miedo. Si Gran Jefe no ha llegado muy tarde la atiende él pero si no voy yo, me tumbo con ella y a veces me quedo dormida hasta que Pequeña India vuelve a despertarse. Otras me desvelo y me vuelvo a mi cama y cuando me estoy quedando frita ¡no falla! Pequeña India quiere su teta...

Jefe Indio ya no suele despertarse (a veces nos reímos pensando que es el que mejor duerme ahora, por no llorar ¡claro!), pero eso sí a las 7 de la mañana toca diana porque él no duerme hasta más tarde, no sea que vaya a perderse algo...



Así es que voy por la vida como una zombie cualquiera sacada de "The Walking Dead". Y claro, la Escuela Infantil está llena de espejos para el desarrollo de los peques y aunque no quiera, me veo y mis ojeras a veces dan miedo...Supongo que en algún momento de mi vida volveré a dormir, o no.

Gracias por leerme.




lunes, 15 de febrero de 2016

PRIMER CUMPLE DE PEQUEÑA INDIA


Hoy pequeña, cumples un año, pero ¿cómo ha pasado tan rápido? Hace un año, a estas horas estaba pariéndote, descansando un poco tras ponerme la epidural. Y ahora estás aquí con nosotros, haciéndonos muy felices. Tú llegaste y completaste nuestra familia.


Esta tercera maternidad está siendo completamente distinta para mí, no porque haga cosas diferentes contigo que con tus hermanos, quizá es porque soy más consciente de ella y además sé que ya no habrá más hijos en casa. Siempre he hecho lo que me ha dado la gana, pero quizá con los Jefes Indios estaba más preocupada por lo que pensaran los demás. Jefe Indio abrió el camino, me hizo madre y me hizo entender que la maternidad no es cómo la pintan, que es algo mucho más profundo, plagado de luces y sombras. Jefa India llegó para demostrarme que la maternidad se vive de formas muy distintas, que lo que sirvió con uno no sirve con otro y que el amor que sentía por Jefe Indio no se dividió entre dos, sino que se multiplicó por dos. Y tú, tú me has enseñado a ser más madre, a confiar más en mi instinto, a que me importe un pito lo que digan los demás de mi forma de criar, a no cortarme ni un pelo cuando alguien cuestiona cómo hago (o hacemos) las cosas en casa.


Hoy cumple un año también nuestra lactancia, esa por la que nadie daba un duro, yo la primera. Ahora sé que lo que me faltó con tus hermanos fue confianza, seguridad y tranquilidad. Ahora me siento  completa y no me arrepiento de no haber amamantado a tus hermanos. Me siento en paz conmigo misma y con ellos porque sé que con ellos hice lo mejor que podía hacer en esos momentos. Y darte teta es muy cansado y a veces me desespero porque no duermo pero cuando te veo tan feliz con tu tetita soy incapaz de pensar en quitártela. Las dos funcionamos bien así y tenemos nuestros momentos de querernos tranquilamente en nuestra locura de casa. Porque desde que tú llegaste nuestra doble locura se convirtió en triple locura. Y cuando estoy melancólica, y me fijo en que cuando te doy de mamar tus piernas sobresalen por todos lados, me acuerdo cuando solo necesitaba un brazo para sujetarte porque eras muy bebé. Y me doy cuenta de que el tiempo pasa muy rápido y que no quiero que sigas creciendo. Que me gustaría detener el tiempo y disfrutarte más entre mis brazos. Porque sé, que dentro de poco, aunque siga siendo lo más importante para ti, ya no seré el centro de tu Universo. Querrás jugar con tus amigos, ir al cole, ir a cumpleaños, ...


Por eso cariño, hoy quiero desearte Feliz Cumpleaños. Decirte que tu primera vuelta al sol ha sido preciosa para nosotros. Verte conseguir nuevas habilidades y ver a tus hermanos emocionarse tanto con cada uno de tus nuevos logros: voltearte, gatear, sentarte, andar,... ha sido una experiencia genial. 


Sólo puedo darte las gracias por venir a hacernos tan felices. Te quiero Pequeña India.




jueves, 11 de febrero de 2016

ENTRE PREHISTORIA Y REPTILES

No, no me he vuelto loca, ni he cambiado el tema del blog. Es que con el comienzo del segundo trimestre el el cole de los indios mayores hemos comenzado nuevos proyectos. Una de las cosas que más me gustan de su colegio es que trabajan por proyectos y no tienen libros de texto. Todo parte de un tema y a partir de ahí van trabajando lo que más les llama la atención.

Jefe Indio está trabajando los animales y en concreto su grupo ha decidido centrarse en los reptiles. Así es que ahí andamos investigando todo lo que podemos sobre el tema.

Hemos visto libros, hemos buscado en internet y hemos preparado un pequeño mural para llevar a clase y compartir con los amigos.

Él está emocionado porque si ya mola aprender así, si encima es sobre animales mejor que mejor, porque a parte  del fútbol a Jefe Indio le apasionan los animales.








Jefa India está con la prehistoria. Y también estamos investigando: sobre las pinturas rupestres, la caza, los inventos, las cuevas,... Y ella que es muy de juego simbólico está encantada de la vida buscando palitos, ramas y piedras para conseguir hacer fuego (por nuestro bien, espero que no lo consiga...). Además en el cole han ido de excursión a Arqueopinto y se lo ha pasado en grande. 





Para la semana que viene tenemos que hacer un mural o manualidad con Jefa India sobre los metales que se descubrieron en la Prehistoria. Estoy buscando algo original y fácil de hacer para ella. Si se os ocurre algo ¡podéis ayudarme!

Gracias por leerme.



lunes, 8 de febrero de 2016

NUESTRO HUERTO

Hoy ha sido día no lectivo en Madrid así es que los niños no han tenido colegio. Hemos pasado un día precioso en el que he disfrutado mucho de ellos. 

Por la mañana hemos ido a comprar pañales y toallitas para Pequeña India. 



Por la tarde pensábamos salir un rato al parque pero al medio día se ha empezado a nublar y a levantarse mucho viento y nos hemos quedado sin plan. Ya  estaban empezando a ponerse pesados cuando me he acordado de que tenía guardado un kit para plantar del cumpleaños de Jefe Indio. Estábamos esperando a la primavera para hacerlo pero como está siendo un invierno tan suave no creo que pase nada por plantar ahora.


El kit se lo regalaron a Jefe Indio sus amigos y es de Dideco. La verdad es que está fenomenal y les ha encantado plantar.




Te vienen cuatro bolsitas con semillas (lechuga, lechuga de verano, tomate cherry y espinacas), unas macetas pequeñas, unas etiquetas para poner el nombre de lo que plantas y una bolsa de tierra.






En media hora lo hemos dejado todo preparado. Hemos echado tierra en cada maceta, tres semillas y luego las hemos cubierto con más tierra. Por último hemos regado.

Así es que ahora solo nos queda esperar pacientemente (jijijiji). Cuando empiecen a salir las plantas las transplantaremos a tiestos más grandes.




viernes, 5 de febrero de 2016

EL PARTO DE JEFA INDIA

Como ya os conté, el parto de Jefe Indio fue una caca. No me culpo por ello, fue así y ya pasé página hace muchos años. Además la vida me ha regalado otros dos partos preciosos. El de la Pequeña ya os lo conté y hoy voy a contaros el de mi Mediana.

A pesar de haber tenido un parto malísimo con el mayor, no me planteé parir en otro hospital. Era lo más cómodo y lo que todo el mundo esperaba que hiciera. Además, en esos momentos mi ginecóloga era algo así como una salvadora que había conseguido que pariese en vez de ir a cesárea.

Tuve un segundo embarazo buenísimo a pesar de no dormir casi nada porque Jefe Indio decidía desvelarse a las cuatro de la mañana noche sí y noche también. En su embarazo, en la semana 34 me subió bastante la tensión pero cuando me dieron la baja ésta se mantuvo, alta pero sin picos excesivos.

Con Jefa India también me subió la tensión y mucho. Y a pesar de coger la baja no se estabilizó. A partir de la semana 35 me tomaba la tensión a diario (unas tres veces tuve que ir a Urgencias) y me hacían analítica de sangre y orina todas las semanas. Estaba todo controlado pero aun así en la semana 37 me hablaron de inducir a la semana siguiente. Y yo acepté. Acepté convencida de que una inducción en un hospital privado terminaría siendo cesárea. 


Así es que el 7 de Octubre de 2011, después de monitores y consulta con mi ginecóloga, ingresé por Urgencias en el hospital. Jefe Indio estaba con mis padres y le llevaron a casa de mis suegros para que mi madre pudiera venir al hospital. Sólo quería que estuvieran allí mi Gran Jefe y mi madre. Los demás ya vendrían a conocer a Jefa India cuando fuera el momento, que yo pensaba que sería al día siguiente. Después del parto tan largo y duro que había tenido con mi mayor, imaginaba que éste sería por el estilo.

A las 13:00 más o menos me subieron a la habitación. Enseguida vino una enfermera a ponerme una vía para comenzar con la inducción. A los cinco minutos vino la matrona a presentarse y explicarme cómo iba a ser el proceso. Era encantadora. Yo estaba muerta de miedo y me disculpé incluso y la puse en antecedentes: "Es que tengo un umbral del dolor muy bajo (palabras de la matrona del parto de Jefe Indio)". Me contestó que no me preocupara por eso, que íbamos a ir a mi ritmo y muy despacito. No me exploró y me dijo que intentara andar todo lo que pudiera para que las contracciones fueran apareciendo con la ayuda de la oxitocina. Y eso es lo que hice, habitación para arriba y para abajo con mi gotero en mano. Así estuve un par de horas, con unas contracciones suaves que me daban tregua para respirar y coger fuerzas.

Sobre las 15:oo, la matrona volvió. Como me fastidia no acordarme de su nombre... Me pidió permiso para explorarme y se lo di. La cosa marchaba bien, ya estaba dilatada de 3 cm, y a partir de aquí la cosa iría más rápido. Me comentó que las contracciones serían más efectivas si rompíamos la bolsa. A pesar de la experiencia en el parto del mayor, accedí. Hoy por hoy no se si diría que sí, pero en esos momentos confiaba tanto en ella que accedí. Con mucho cariño y cuidado rompió la bolsa y al cabo de una hora más o menos las contracciones se hicieron insoportables. La llamé y le pedí la epidural. Enseguida vinieron a por mí para llevarme a poner la epidural. Entre medias recuerdo que entró un enfermero a tomarme la tensión. Me vio de pie apoyada en la cama y me preguntó "¿Estás bien?" Yo se que lo hizo con buena intención, pero estas cosas no se deberían preguntar en medio de un parto. "No, me muero de dolor con cada contracción" le dije con mi mejor cara de asco. Menos mal que enseguida vinieron a por mí y me pusieron la epidural.

Cuando volví a la habitación, la matrona me dijo que me pusiera de lado, que la niña seguía un poco alta y así la ayudaríamos. Aquí perdí la noción del tiempo. Sólo recuerdo a Gran Jefe acompañándome y dándome ánimos. La epidural no terminaba de hacer efecto y las contracciones dolían mucho. Sobre las 17:30 empecé a tener ganas de empujar. La matrona vino y me pidió permiso para explorarme de nuevo. Accedí. Estaba en completa y me dijo que empezara a empujar cuando tuviera ganas para que Jefa India fuera bajando. Y eso es lo que hice. Al cabo de una hora sentí que ya casi había llegado el momento. La matrona volvió a la habitación y al verme me dijo que nos íbamos al paritorio. Mi marido no se lo creía y ella le invitó a tocar a la niña. Yo también lo hice y eso me dio la fuerza que necesitaba. Me dijo, "¿Ves? Ya está aquí... Podrías tenerla hasta en la habitación" Y yo le dije, "Y ¿por qué no?" Pero los protocolos son los protocolos y en hospital privado se pare en el paritorio y con un ginecólogo presente.

De camino al paritorio el celador me dijo que no empujara. Obviamente no le hice caso. Y él siguió insistiendo. Le dije que la matrona me había dicho que empujara cuando tuviera ganas. Él me contestó y menos mal que apareció la matrona, que si no, nos enzarzamos en una discusión en pleno parto. Una vez dentro del paritorio y con la matrona solamente seguí empujando. Mi ginecóloga no llegaba. Sentí que me rompía y al siguiente empujón nacía mi Jefa India, sin ginecóloga que me salvara la vida, sin ayuda de la matrona, sin maniobras extrañas. Allí sólo estábamos la matrona, mi marido y yo. Y en segundo plano, esperando discretamente la pediatra. Cogí a mi niña y la puse en mi pecho. Ella me miraba con los ojos de par en par. Yo lloraba sin parar llenándola de besos. Mi marido nos besaba a ambas. Y ahí lo entendí todo. Podía parir y no necesitaba ayuda de nadie, sólo un buen acompañamiento. Me sentí tan poderosa. Es una sensación que me acompañará toda la vida. Eran las 19:15 de la tarde.

A los 10 minutos apareció la ginecóloga, me cosió un pequeño desgarro tras expulsar la placenta  y revisó que todo estuviera bien. Mi niña seguía en mi pecho y yo me sentía feliz. Volvimos a la habitación los tres y la enganché al pecho con ayuda de la matrona. Como sabéis esta lactancia fue un fracaso también pero su parto fue estupendo.




Gracias por leerme.